Devoción Guadalupana, una herencia de las familias de Oaxaca | Fiestas y tradiciones

Devoción Guadalupana, una herencia de las familias de Oaxaca

Se realizó una misa en honor a la madre de todos los mexicanos.

Una herencia familiar es la devoción a la virgen de Guadalupe. Familias enteras se van inculcado el amor por la imagen católica que un 12 diciembre de 1531 se le apareció a San Juan Diego mientras pastoreaba en el cerro del Tepeyac.

Los 7.5 grados centígrados de la mañana de ayer, según la Coordinación Estatal de Protección Civil de Oaxaca (CEPCO), puso a cientos de personas a titiritar de frío que se contrarrestó con el calor de la fe y esperanza.

Entre suéteres, gorros y guantes, niños desde meses de edad fueron cubiertos para esta visita a la virgen morena que se localiza en el Paseo Juárez El Llano.

La pareja formada por Érick Benítez y Maricela, llevó a su hija Paula —quien tiene 3 años de edad— hasta el altar de la imagen religiosa colocada en la capilla de Belém.

Ahí estuvieron pasando por la larga fila que se formó desde Avenida Juárez y que dio la vuelta a la esquina para llegar al Santuario.

Mientras los creyentes iban rezando, sus oraciones se interrumpieron por los vendedores que a todas horas promovían sus artículos, entre ellos, las fotos, comida, entre otras cosas.

“Es un gasto, pero no pasa nada, todo por llegar a ver a la virgen”, expresó la familia proveniente del Istmo de Tehuantepec, quienes estaban en este lugar para venerar a la imagen católica.

Desde San Juan Guichicovi viajaron a la capital, gastando más de mil pesos, sólo en el transporte, sumado a la comida y el hospedaje.

“Es el amor a la virgen de Guadalupe en este caso. Ha hecho muchos favores y milagros, como el tener a nuestra hija de buena salud, que esté creciendo y tener una buena familia”, dijo Maricela.

Los esposos pidieron permiso en el trabajo para llegar a esta festividad. Y ante la virgen de Guadalupe, le rogaron regresar con bien.

Entre esas almas ávidas de fe y esperanza estaba Nicandro Santiago, de 46 años de edad, de ocupación taxista, quien llevó a su pequeño de 11 meses a este encuentro religioso.

Aunque la crisis económica y los desastres naturales dejaron estragos en Oaxaca no fueron suficientes para aminorar el sentimiento de la gente, los católicos le cumplieron a la virgen de Guadalupe a 486 años de su aparición en el cerro del Tepeyac.

Mientras pasaron las horas, el sol calentó el ambiente, a las 12:00 horas, ya con un termómetro más amable, los presentes participaron en la misa del obispo auxiliar, Gonzalo Alonso Calzada Guerrera.
Nico, de San Agustín Yatareni, estaba con su hijo escuchando la palabra de Dios, estaba cumpliendo un año más en la creencia que le inculcaron sus padres.

“Venimos para tener fe y estemos bien de salud”, externó el taxista al contar que a sus 4 hijos les ha inculcado este fervor Guadalupano.

Al estar parado frente a la imagen católica, el señor, pidió que lo cuide en la carretera, en cada viaje que realiza: que le dé vida.

Así, cientos de personas con sus favores y agradecimientos, acudieron a venerar a la virgen de Guadalupe, ayer, día de su fiesta anual.

PIDEN POR LA GENTE DEL ISTMO Y POR LA PAZ

La familia formada por Érick y Maricela, rogaron a la imagen morena por la reconstrucción de la zona istmeña después de los sismos del 7 y 19 de septiembre pasado.

Ellos, se dijeron afortunados, por sólo registrar fisuras en un cuarto, pero sin tener pérdida total.
“Que la virgen ayude a mi región, que la gente se recupere pronto de lo perdido”, expresó Érick.

Mientras tanto, Nicandro encomendó a la virgen a los jóvenes, que se alejen de los vicios, de las malas compañías, así como de aquellas acciones que en nada les abonan.

“Estamos frente a un gran riesgo para los jóvenes, hombres y mujeres, que la virgen los aleje de los caminos equivocados”, concluyó.

 

 

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password