Vive la Mixteca Centenario de Fe del Señor del Perdón | Fiestas y tradiciones

Vive la Mixteca Centenario de Fe del Señor del Perdón

Hoy inicia la festividad en la que esta comunidad mixteca mostrará la riqueza de su historia y cultura, desde las excepcionales esculturas ñuiñe, hasta el santuario del Señor del Perdón y su exquisita gastronomía

Más de 10 mil personas arribarán desde este jueves a San Pedro y San Pablo Tequixtepec, una comunidad mixteca que mostrará la riqueza de sus fiestas y tradiciones en el Centenario de fe del Señor del Perdón.

Esta fiesta será utilizada por los pobladores para recuperar la historia de su pueblo, que pasó de ser una vasta urbe precolombina a un centro de evangelización prioritario para los dominicos, que ha ido del asalto y la desolación causados por la Revolución a un santuario que, en 1970, recibía a miles de turistas religiosos, que ha pasado, en 40 años, de tener 5 mil pobladores a sólo 500.

La celebración inicia este 22 de febrero con la recepción de visitantes y paisanos. Entre las presentaciones culturales que acompañan la celebración religiosa destaca un homenaje que el cantante oaxaqueño Rodolfo Casal realizará con un arreglo especial a la Canción Mixteca, así como la presentación del ballet de Amalia Hernández.

El día 23 los obispos de Huajuapan y Taxco ofrecerán una misa especial en honor del Señor del Perdón.

ORIGINALIDAD ESTÉTICA

Tequixtepec en náhuatl significa Cerro del Tequesquite y en mixteco se nombra Yucundayee, Cerro del Caracol Erguido.

En Tequixtepec el arqueólogo John Padock descubrió piezas de cerámica y esculturas con un estilo único al que denominó ñuiñe. De acuerdo con el investigador estadounidense, aunque el labrado de piedra de estas comunidades, realizado entre los años 400 y 800 después de Cristo, contaba con elementos de las culturas de Teotihuacán y Monte Albán también exhibía características propias.

Las figuras que hicieron a Padock suponer que había una originalidad en las esculturas mixtecas fueron vasijas pintadas con la técnica del anaranjado delgado o fino, preponderante en el periodo clásico. Aunque la mayoría de las piezas realizadas con esta técnica se encontraron en Teotihuacán, el centro originario de producción fue una comunidad de la Mixteca Poblana, San Juan Ixcaquixtla. El naranja de las piezas encontradas en Tequixtepec, escribió Padock, “era distintivo, a veces atenuado con gris, otras veces oscurecido totalmente”.

En los alrededores de Tequixtepec el Instituto Nacional de Antropología e Historia ha encontrado 35 sitios arqueológicos pertenecientes al periodo Clásico, de los que 18 presentan arquitectura masiva.

HISTORIA CATÓLICA

La iglesia católica de Tequixtepec fue terminada de construir en 1535, dos años después de su inicio. Fue un lugar prioritario para la Evangelización practicada por los frailes dominicos, aunque las figuras católicas recobraron valor hasta después de la Revolución.

“A principios del siglo XX Tequixtepec era un pueblo relativamente grande, estable económicamente, pero llega la calamidad, en primer lugar los movimientos sociales, la Revolución Mexicana, no escapó a los grupos carrancistas, zapatistas, porque estábamos cerca de Puebla, llegaron a pedir ‘cuotas de guerra’, se vino hambruna, asolaron a la población y los habitantes creían que estaban olvidados de la mano de Dios”, explica Balduino Flores, parte del comité de organización y difusión de las festividades.

En esos años, el párroco Baltasar Hernández invitó a los pobladores a un retiro espiritual, a una reflexión silenciosa sobre su situación, sobre los pecados y errores que habían cometido.

“Estaban sufriendo demasiado, en su desesperación acudieron al auxilio del padre, quien les invitó al retiro espiritual a todos los varones. Se encerraron unos días, los patrones del pueblo estaban señalados como San Pedro y San Pablo, pero en la necesidad inmensa que tenían de salvar sus penas y sus problemas vieron un Cristo que había sido usado en otros tiempos, que aparentemente estaba descontinuado, no faltó quienes vieron al Cristo en la urna e invocaron su ayuda, vieron que era una forma de reforzar esa petición, después de espiar sus pecados salieron a sus casas y empezaron a ver en el ambiente que las cosas cambiaban favorablemente. Pensaban que fue gracias a haberle ido a pedir al Cristo de la Urna”.

En 1918, ya fallecido el presbítero Baltasar, los feligreses decidieron agradecer a esta figura. “Lo sacan de la urna y lo exponen, a partir de ese momento viene la historia del Señor del Perdón, porque había perdonado sus pecados, se hizo público ese milagro y venía mucha gente a verlo”.

La fiesta vivió un impulso nacional cuando en el año de 1943 el presbítero Agustín Cisneros, originario de Tequixtepec, fue designado como cura de Chimalhuacán, Estado de México. Ahí predicó sobre lo milagroso de la figura del Señor del Perdón y trajo a peregrinos de Puebla, Veracruz, Michoacán y otros estados a la mixteca oaxaqueña. Su trabajo durante más de 20 años consolidó el festejo. Para 1970, explica don Balduino, “el éxito de la celebración se medía por el número de autobuses que llegaban al pueblo, siendo hasta 150”.

FIESTA CULTURAL Y RELIGIOSA

Este jueves 22 de febrero iniciarán los festejos del centenario a las 10:00 horas con la recepción de peregrinos, visitantes y paisanos provenientes del interior de la República en La Desviación, sobre el kilómetro 85 de la carretera Tehuacán-Huajuapan. Desde ahí partirá la cabalgata al centro de la población.
A las 15:00 horas todos los visitantes podrán disfrutar del mole de fiesta, un platillo tradicional de Tequixtepec, para posteriormente realizar la calenda de la festividad.

Entre las presentaciones culturales se encuentra la de la Nueva Orquesta Santa Cecilia, que dirige el maestro Job Moran. También se presentará el ballet folclórico Bailado con el Corazón. La pieza principal de este día será el concierto musical Sin Ataduras a cargo del cantante Rodolfo Casal, quien presentará un arreglo especial en homenaje al centenario de la Canción Mixteca; lo acompañará la banda infantil y juvenil Ameyali de San Agustín Etla, dirigida por Juan Limeta Aquino. También participará el poeta del pueblo Mauro Reyes Mendiola.

A las 21:00 horas iniciará la Noche de Vigilia con un concierto de las sopranos Martha y Paola Hinojosa.
El 23 de febrero se realizará la bendición de la capilla del pedimento y, al mediodía, se realizará La misa pontifical presidida por los obispos Teodoro Pino Miranda, de la Diócesis de Huajuapan, y Juan Manuel Macilla Sánchez, de la Diócesis de Texcoco, de donde históricamente provienen cada año cientos de peregrinos.

Ese día a las 18:00 horas se presentará en la explanada municipal el Ballet Folclórico de Amalia Hernández; a las 21:00 horas se quemará el castillo monumental ambientado con tecnología músico-digital.
También se realizarán torneos deportivos y, en el museo comunitario Memorias de Yucundayee se expone la muestra Las huellas que deja el tiempo, de artistas de la región.

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